Fernando
12 ene. 2026
3,0
Pese a tener la mayoría de sus calles adoquinadas no resulta tan costoso empujar la silla como, por ejemplo, en Milán, en donde los adoquines son más grandes y presentan mayores desniveles. En Praga son adoquines pequeños y colocados más uniformemente . La mayoría de las aceras presentan rebajes para subir y bajar. El punto más conflictivo fue, quizás, la entrada al Puente de Carlos IV. Los raíles de los tranvías también están más ajustados a la superficie de la carretera que los de Milán.
Dulce
14 dic. 2025
3,0
Praga no está preparada para poder ir en silla de ruedas,en los metros no hay ascensores y las calles adoquinadas hace que cueste pasear.
Susana
13 oct. 2025
1,0
Todo genial, cuando vuelva a viajar, os buscaré donde vaya.
Esther
5 jun. 2025
1,0
Praga no es una ciudad accesible. No hay rampas en museos, sinagogas, ni accesiblidad a la parte baja del río, todo son escaleras y más escaleras. Olvídate de entrar en los aseos de los restaurantes porque la silla no cabe por las puertas (en la mayoría de los bares de Malá Strana. En fin, una ciudad sólo para personas que pueden caminar.