Carmen
23.07.2025
5,0
La accesibilidad de la playa es muy buena. Sin embargo, la información sobre los toldos especiales para minusválidos y personas con sillas de ruedas es nula. Pensábamos que se podían alquilar en el momento como las sombrillas y tumbonas, pero resultó que hay que presentar una solicitud, reservar y aportar una serie de documentos y tener una invalidez reconocida. Ni un cartel lo indica (sí indican tarifas e instrucciones en el caso de las hamacas y sombrillas normales), y tuvieron que ser otros usuarios los que nos lo dijeran. Además, mi tía, de 91 años, es usuaria de silla de ruedas pero no tiene ningún certificado de discapacidad, ¿por qué ella, o una persona que se haya lesionado y vaya en silla de ruedas temporalmente, no puede usar los toldos? No pudo acceder a la playa y se llevó un gran disgusto ante la falta de soluciones. Había familias enteras usando los mismos, algunos hasta celebrando un cumpleaños, y evidentemente no eran discapacitados, y parejas de gente mayor que no usaban sillas de ruedas ni ninguna otra ayuda (muletas, andadores) y podrían haber usado las tumbonas normales de la playa. Falta de información y de ayuda para quienes, como nosotros, era la primera vez que visitábamos el lugar, y vergonzoso el abuso de estos puestos que deberían estar reservados a gente que real y evidentemente los necesita al margen de que tengan un certificado de minusválido.